miércoles, marzo 21, 2007

él y ella

(Él) Baja por la calle sin salida, si, esa que dicen que el que entra quizás no salga, pero ella si, ¿Quién podría dañarla?

Yo espero en el café, fingiendo aprovechar un momento de relax olvidando el trabajo, lo cierto es que solo vengo por eso, por ella.
Supongo que si ve mi rostro juraría no haberlo visto jamás, pero yo esa cara la veo hasta en mi sombra, sus cabellos negros, sus ojos todavía más oscuros y ese gesto de arrogancia que me puede.
Cuando vine por primera vez a este café, en busca de inspiración, leyendo el periódico en busca de algo fuera de rutina, vi acercarse a una mujer con la falda mas colorida que he visto, las flores me cegaban pero me atreví, y mire su rostro y allí comprendí que existía algo mas llamativo que su falda.
Volví al día siguiente, solo esperando aquel minuto en el que el mundo se detiene, solo por ella. No podía evitarlo comencé a escribir como nunca antes lo había hecho, mas allá de mi experiencia como escritor, debo decir que esa mujer me hizo conocer realmente la profesión.
No puedo escaparme de ella, ya que hasta mis sueños habita. Amo soñar con ella, con su piel de seda, con su sonrisa de marfil, con sus ojos que me hipnotizan. Pero todo acaba tan rápido, todo es tan rápido que la felicidad viene, se va y me inunda el alma el dolor por no tenerla. Creo que lo único que debería hacer es olvidarme de ella, sin embargo no puedo, ella es todo, mis mejores obras están basadas en ella.
Si me dijeran que he perdido, he malgastado mi vida pensando en una mujer que nunca me amare como yo a ella, solo podría decir que si tuviera otra oportunidad, otra vida, volvería a perderla por ella.
Quizás pienses que estoy loco, y no te culpo por pensarlo, entiendo que no todos sentimos igual.

Nunca he hablado con ella, nunca escuche su voz, solo una vez que casi no recuerdo. Cruzando la calle, un niño estaba por ser atropellado por un coche y ella grito ¡Cuidado! Pero entenderás que con la adrenalina de la situación, no puedo recordar el timbre de su voz.

Es raro pensar que buscando salir de la rutina, entre en otra rutina de la que no puedo salir.
Pero ya lo he decidido, hoy se acaba todo, voy a hablar con ella.

(Ella) Ha sido difícil, pero me he decidido, tengo que hablar con él.

Luego de tanto tiempo viéndolo en el café, comienzo a pensar que ni se ha percatado de mi existencia, cuando yo a su rostro no dejo de verlo ni cuando cierro los ojos. Si estuviese interesado en mi, tendría que haberse acercado, hablar conmigo… pero bueno, antes de olvidarme para siempre de él, necesito quitarme la duda, hablar con él y preguntárselo.

Allí esta, en la misma mesa de siempre, bebiendo su cafecito, mira hacia aquí, mejor disimulo.
Pero ¿que hace? ¿Se esta yendo?

(Él)
Es mi oportunidad, viene caminando hacia aquí. Él se levanta, paga su café y se dirige decidido hacia ella. Los dos caminan enfrentados.(Ella) Se esta acercando ¿que hago?(Él) Parece nerviosa, no se porque no para de mirarme.Hola…(Ella)Hola…

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